Un dieta para la gastroparesia es un plan de alimentación especial diseñado para personas con gastroparesia, una condición en la que el estómago vacía los alimentos en el intestino delgado más lentamente de lo normal. Este retraso en el vaciado gástrico puede provocar síntomas como náuseas, distensión abdominal, saciedad precoz, dolor abdominal y vómitos.
El objetivo de la dieta es reducir los síntomas facilitando la digestión. Se enfoca en aumentar alimentos bajos en grasa, bajos en fibra y fáciles de digerir, combinando porciones más pequeñas de comida, pero con mayor frecuencia.
La gastroparesia puede interferir con una nutrición adecuada y el control de los niveles de azúcar, especialmente en pacientes diabéticos. Una estrategia dietética adecuada ayuda a controlar los síntomas, prevenir la desnutrición y reducir las hospitalizaciones.
Puede utilizarse junto con medicamentos que mejoran la motilidad o reducen las náuseas.
Pan blanco, arroz blanco y pasta
Verduras cocidas/al vapor (peladas, blandas)
Pollo, pescado, huevos
Puré de manzana, guineo
Caldos, sopas bajas en grasa
Cereales integrales, arroz integral
Verduras o vegetales crudos
Carnes fritas o con mucha grasa
Manzanas crudas, cítricos, frutos secos
Sopas cremosas o ricas en grasas
Líquidos y purés suelen tolerarse mejor y pueden acentuarse durante los brotes sintomáticos.
Mezcla frutas como bayas "berries", mango, guineo en batidos y añade espinacas o aguacate.