Dispepsia, comúnmente conocida como indigestión, se refiere a un grupo de síntomas crónicos o recurrentes localizados en la parte superior del abdomen, generalmente en la región epigástrica. Estos síntomas pueden incluir dolor o malestar, con molestias a menudo descritas como saciedad precoz, hinchazón, o una sensación de plenitud abdominal superior. El malestar se distingue del dolor en que es una sensación subjetiva negativa que puede no ser necesariamente dolorosa. Aunque el término indigestión se confunde a veces con acidez estomacal, son enfermedades distintas, aunque pueden darse juntas. Causas comunes de dispepsia incluyen el embarazo, consumo de tabaco, úlceras pépticas, cálculos biliares, uso de medicamentos (como los AINE), cáncer gastrointestinal e infección por Helicobacter pylori. Si su historial clínico y la endoscopia son completamente normales, pero sigue experimentando síntomas, entonces la explicación más probable es la dispepsia funcional.
La dispepsia funcional se refiere a síntomas abdominales superiores crónicos o recurrentes (dolor, plenitud o saciedad precoz) sin una causa estructural o bioquímica identificable. Se clasifica como un trastorno de la interacción intestino-cerebro, lo que significa que los síntomas surgen de una comunicación anormal entre el tracto gastrointestinal y el sistema nervioso—no por úlceras, inflamaciones u obstrucciones mecánicas.
La dispepsia funcional afecta alrededor del 10% de la población mundial y es uno de los motivos más frecuentes de consulta al gastroenterólogo. A pesar de su prevalencia, con frecuencia pasa desapercibido o se atribuye erróneamente a otras condiciones gastrointestinales. Un historial médico comprensivo, a menudo combinado con un examen endoscópico, ayuda a descartar posibles causas de dispepsia. Un diagnóstico correcto es fundamental para comenzar el tratamiento y reducir el uso de pruebas innecesarias.
El tratamiento de la dispepsia depende de la causa. Si se detecta Helicobacter pylori es necesario el tratamiento con antibióticos para erradicar la infección. Cuando se identifica el uso de antiinflamatorios como factor contribuyente, estos medicamentos deben evitarse o sustituirse por alternativas más seguras. También se recomienda dejar de fumar, ya que el tabaco puede agravar los síntomas y dificultar la recuperación médica. Si se descubre que la causa son los cálculos biliares, podría requerir un referido a un cirujano.
La dispepsia funcional (DF) puede ser difícil de tratar porque no tiene una causa estructural visible. El tratamiento se centra en aliviar los síntomas, mejorar la calidad de viday optimizar posibles problemas de interacción intestino-cerebro.
Algunos pacientes encuentran alivio con aceite de menta, suplementos de jengibre y acupuntura.