El estreñimiento es una condición caracterizada por evacuaciones intestinales infrecuentes, difíciles o incompletas. Generalmente, se produce por un movimiento colónico lento, lo que permite una absorción excesiva de agua de las heces, provocando que estas se vuelvan más secas y duras. Un concepto erróneo común sobre el estreñimiento es la creencia de que todas las personas deben tener una evacuación diaria. En realidad, la frecuencia de las evacuaciones varía de una persona a otra. Algunas personas pueden evacuar tan solo tres veces por semana y estar completamente sanas, mientras que otras pueden hacerlo hasta tres veces al día. Lo que realmente importa no es la frecuencia, sino cómo se siente la persona al evacuar. El estreñimiento puede ser ocasional o crónico, y sigue siendo uno de los problemas gastrointestinales más comunes que llevan a los pacientes a buscar evaluación médica.
Aunque el estreñimiento ocasional es frecuente y, por lo general, benigno, el estreñimiento crónico puede causar molestias importantes, afectar negativamente la calidad de vida y provocar complicaciones como hemorroides, sangrado rectal o fisuras anales. Además, un cambio repentino en los hábitos intestinales, especialmente en personas mayores, debe motivar una evaluación médica adicional, ya que podría ser un signo temprano de cáncer colorrectal.