El prurito anal se refiere al picor, irritación o molestia persistente en la piel que rodea el ano. Se trata de un síntoma frecuente con posibles causas, como condiciones cutáneas, problemas de higiene, infecciones o problemas gastrointestinales. En muchos casos, el picor anal es temporero y se resuelve con cuidados básicos; sin embargo, si el prurito anal se vuelve crónico, puede interferir en la vida cotidiana y afectar el sueño.
El picor puede empeorar por la noche o después de evacuar. El rascarse a menudo puede provocar una ruptura o infección de la piel.
El prurito anal suele pasarse por alto, pero puede ser muy angustioso y provocar complicaciones si no se trata. Los casos persistentes pueden indicar un problema que requiera evaluación médica, como: hemorroides, infecciones fúngicas, parásitos intestinales o hábitos alimentarios.