La incontinencia fecal es la incapacidad de controlar los movimientos intestinales, lo que provoca la pérdida involuntaria de heces. Puede variar desde una pérdida ocasional al expulsar gases hasta una pérdida total del control. Afecta a personas de todas las edades, pero es más frecuente entre los adultos mayores, las personas con estreñimiento o diarrea crónicos y las que presentan lesiones nerviosas o musculares en el recto o el ano.
Puede estar causada por diversos factores, como lesiones en el parto, enfermedades neurológicas, trastornos del suelo pélvico o cirugía anorrectal previa. La incontinencia fecal puede resultar embarazosa y aislante, pero a menudo es tratable.
La incontinencia fecal puede tener un profundo impacto en la calidad de vida y el bienestar mental. Debido al estigma y la vergüenza, muchas personas sufren en silencio. Sin embargo, con un diagnóstico y tratamiento adecuado, las personas pueden recuperar la confianza y sentirse cómodas saliendo sin miedo ni restricciones.